Se fotografió para la edición británica de la revista Vogue con marcas de lujo mostrando transparencias, culottes y plumas.
Con una carrera en ascenso en el mundo de la actuación, Zoë Kravitz se fue convirtiendo paulatinamente en ícono de moda. Su estilo hippie chic y effortless la posiciona como referente del street style y además es cara de múltiples firmas. Ahora, redobló la apuesta al posar para la tapa de Vogue.
La hija de Lenny Kravitz, que está próxima a estrenar la película Cómo robar un banco, copó la portada de julio de la edición británica de la publicación. En medio de rumores de compromiso con Harry Styles (después de que se la viera usando un nuevo anillo junto al cantante), desplegó toda su sensualidad en la sesión de fotos.
En la tapa lució un conjunto rojo de Saint Laurent por Anthony Vaccarello. Llevó un top de encaje floral translúcido con escote en V pronunciado y una falda a juego en tono ladrillo.

El glamour se fusionó con su estilo más urbano y despreocupado en el resto de las imágenes de la sesión de fotos. En una de las tomas compartidas en redes por la revista, brilló con un vestido corto lleno de flecos firmado por Hoda Kova que combinó con zapatos de tiras finas y taco aguja de Gianvito Rossi.

Después, de sumó a la tendencia sporty chic con un conjunto de campera azul estilo rompeviento y culotte haciendo juego. Por debajo de la chaqueta lució un top rojo y coronó con zapatos boca de pez de cuero negro.

Volvió a poner el foco en el mix de estilos con un conjunto de remera estampada -que usó anudada para dejar a la vista parte del vientre- y minifalda confeccionada con hileras de brillantes plateados.

Por último, apostó a las plumas y la piel, texturas que pisan fuerte esta temporada. Primero, en look de vestido negro de silueta ajustada y corte asimétrico con un abrigo blanco de piel ecológica.

A continuación, recostada sobre un sofá, desplegó su audacia con un vestido lencero negro translúcido con encaje en el escote y apliques de plumas en las mangas.

El beauty look minimalista y descontracturado acompañó en toda la producción. Lució el pelo suelto en algunas tomas y recogido en otras, y un maquillaje con delineado y sombras que aportaron profundidad a la mirada acompañado de iluminador, contorno y labial nude.
