El diseñador italiano trabajó 25 años en Valentino antes de llegar a la marca española.
El diseñador Pierpaolo Piccioli presentó este miércoles en la semana de la moda de París su primera colección de alta costura para Balenciaga. Con generosos volúmenes y mucha estructura, marca típica de la legendaria casa española, el desfile estuvo plagado de estrellas.
“Un homenaje a los principios de Balenciaga como casa de alta costura, arraigada en sus axiomas, sus singularidades, sus verdades”, empieza la nota de intenciones del estilista italiano.

Piccioli tomó el año pasado el relevo del provocador estilista georgiano Demna que, durante la década que estuvo al mando de la firma fundada por el español Cristóbal Balenciaga en 1917, trajo una época próspera, pero también momentos controvertidos.
El diseñador italiano, que trabajó 25 años en Valentino, ocho de ellos como director artístico, propuso en su debut para la alta costura de Balenciaga muchos conjuntos con pantalones muy amplios, de corte preciso, combinados con capas globo de gazar de seda, ese tejido imaginado por el modisto vasco que le permitía crear formas y volúmenes.

Varios vestidos tenían acabados voluminosos, otros más geométricos, y también hubo piezas más fluidas, en muselina o detalles de plumas.
La paleta cromática combinaba el blanco y el negro con colores intensos como el verde, el rosa fosforescente o el púrpura.
Al final, la colección recuerda “la obsesión de Cristóbal Balenciaga por la tridimensionalidad, por la costura como verdadera escultura”, dice la nota de prensa sobre el estilista español, conocido como el arquitecto de la moda.

Como es habitual, Piccioli saludó al final del pase, pero salió acompañado de su equipo, todos con bata blanca.
En el desfile, organizado en los jardines de la ciudad universitaria, en el sur de París, bajo un sol abrasador, estuvieron presentes las actrices Teyana Taylor, Demi Moore, Isabelle Huppert y Naomi Watts.

