El mediocampista español, ganador de un Balón de Oro, compartió la gran influencia que tuvieron el DT y otros argentinos en su carrera.
Rodrigo Hernández Cascante, más conocido en el ambiente del fútbol como Rodri, es el mediocampista central que mueve los hilos de la selección española en el Mundial 2026. Madrileño de nacimiento, tuvo también un fuerte vínculo argentino que lo ayudó en su carrera.
Rodri fue entrenado una temporada por Diego Simeone en el Atlético de Madrid donde, según palabras del propio jugador, aprendió a “ser malo”. Esto fue antes de su traspaso al Manchester City de Pep Guardiola, otro entrenador que lo marcó en su carrera.
En el equipo inglés compartió vestuario con dos futbolistas argentinos: Sergio Agüero y Nicolás Otamendi. El español vivió en carne propia el gen albiceleste, con retos y burlas del Kun y del zaguero por su vestimenta y por su relación con su mujer, Laura Iglesias.
El vínculo argentino de Rodri
Rodri es uno de los futbolistas que celebró su cumpleaños durante la Copa del Mundo: llegó a los 30 el 22 de junio. Formado en las categorías formativas del Atlético de Madrid, a los 17 años pasó como juvenil al Villarreal porque en el Colchonero no tenía lugar.
Sin embargo, a mediados de 2018 y ya con 22 años regresó al Aleti. Allí, fue dirigido por el Cholo Simeone, de quien guarda un gran recuerdo.
En una carta publicada en el sitio The Players Tribune, el volante español comentó sobre ese año: “En el Villarreal era muy bueno con el balón en los pies, pero aún me faltaba algo de técnica. Con Diego Simeone aprendí lo que significa ser el malo. Ser un poco cabrón en el campo. Entrar con fuerza. Hacer sufrir al equipo contrario durante 90 minutos. Esa fue otra lección importante”.

Tan solo un año después, fue comprado por el Manchester City para ser dirigido por otra de sus influencias, Pep Guardiola: “Para mí, lo singular de Pep es que siempre va un paso por delante. Siempre evoluciona antes de que el juego a su alrededor pueda hacerlo”, mencionó sobre el entrenador español.
En el vestuario del Manchester City coincidió una temporada con Nicolás Otamendi y dos con Sergio Agüero, al quien reconoce que idolatraba desde chico, cuando lo veía en el Atlético de Madrid: “Cuando tenía 12 años solía ir a ver a Agüero en el campo de entrenamiento cuando estaba en el Atlético. Era uno de mis ídolos. ¿Y ahora estoy sentado justo a su lado en el vestuario? Fue increíble”.
En Inglaterra, los argentinos fueron implacables, burlándose de Rodri por su forma de vestir (muy normal para los jugadores de fútbol) y por las conversaciones que tenía por videollamada con su mujer, ni bien terminaban los partidos. Esto era una rutina para el español, por la distancia que mantenían ambos.
“La primera vez, Agüero y Otamendi me apartaron y me dijeron: “¡Hombre, no puedes hablar así en el autobús! ¡Pep te puede oír! ¡Todo el mundo te puede oír!”, contó el español sobre la primera llamada con su mujer mientras el plantel entero los escuchaba en el micro.
Un jugador diferente: de la universidad al Balón de Oro
Rodri siempre se destacó por su juego dentro de la cancha, pero también por su bajo perfil fuera. Sin redes sociales ni tatuajes, el futbolista está en pareja con Laura Iglesias, a quien conoció en la universidad, cuando él cursaba Administración de Empresas y ella estudiaba para ser médica cirujana.
Sobre su etapa como estudiante, que coincidió con sus primeros años jugando en el Villarreal, el español contó: “Esos fueron los años más divertidos de mi vida. No sé por qué, pero cuando volví a la universidad, mi mente se desconectó por completo. La universidad me ayudó a relativizar la presión del fútbol”.

Finalmente, su carrera despegó: fue un baluarte en la Champions League que ganó el Manchester City en 2023 (convirtiendo el gol en la final) y ganó el Balón de Oro por su actuación en la conquista de la Euro 2024 con España.
Sin embargo, ninguno de estos acontecimientos lo cambió, ni siquiera la triste noticia de su ruptura de ligamentos en 2024, que lo dejó afuera casi un año. Sigue siendo el mismo Rodri de perfil bajo que comenzó su carrera en Villarreal. El mismo que aprendió de los argentinos.
