Las víctimas se suman a tres bomberos que fallecieron la semana pasada.
Dos helicópteros que combatían uno de los numerosos focos de incencio que golpean Grecia chocaron en el aire este domingo. El piloto y el copiloto de una de las dos aeronaves siniestradas murieron, anunció un portavoz de los bomberos.
Los dos helicópteros Bell chocaron en la zona de Psatha, al oeste de Atenas.
“Los pilotos fueron trasladados inconscientes al hospital, donde se certificó su fallecimiento”, declaró el portavoz de los bomberos Vassilis Vathrakogiannis en televisión.
Los miembros de la tripulación fallecidos son un danés y un griego, indicó el primer ministro Kyriakos Mitsotakis en un comunicado.
La tripulación del segundo helicóptero fue rescatada sana y salva.
El accidente elevó a cinco el número de víctimas mortales de los incendios en Grecia, tras la muerte de tres bomberos en Creta y el Peloponeso.
En imágenes de televisión se vio cómo uno de los helicópteros chocó contra la parte inferior del otro antes de explotar y estrellarse contra el suelo.
Qué está pasando en Grecia
Grecia se enfrenta este domingo a incendios forestales en múltiples frentes, complicados por las condiciones meteorológicas.
El primer ministro Mitsotakis declaró que los próximos días serán “extremadamente difíciles” debido a las complicadas condiciones meteorológicas, especialmente el viento.

“Cuando los vientos soplan con tal fuerza, ni siquiera las decenas de aeronaves de las que disponemos pueden operar con seguridad”, escribió en Facebook al referirse a vientos que alcanzaron los 100 km por hora.
En una semana, más de 16.000 hectáreas de bosques y tierras agrícolas fueron arrasadas por las llamas en este país golpeado por la crisis climática, como el conjunto de la cuenca mediterránea.
Afectada cada verano por incendios debido a las frecuentes olas de calor y a la sequía, Grecia había estado hasta ahora relativamente a salvo de los grandes fuegos que golpearon al inicio de la temporada estival a Francia y España.
Ahora, en plena temporada turística, se encuentra en estado de máxima alerta.
“Hay momentos en que la naturaleza y la intensidad de los fenómenos meteorológicos superan cualquier planificación humana y cualquier capacidad operativa”, señaló Mitsotakis.
(Con información de EFE)
