La conductora subió una imagen a sus redes sociales que no pasó desapercibida entre sus seguidores.
Sabrina Rojas dejó en claro en más de una entrevista que se encuentra en un gran momento de su vida. Ya dio vuelta la página tras anunciar su separación de José Chatruc y aseguró que no le cierra la puerta al amor. Mientras tanto, disfruta de la soltería y aprovecha para pasar tiempo con su círculo íntimo.
Este fin de semana, estuvo en una fiesta junto a dos amigas y un amigo, con quienes posó para una historia de Instagram. La imagen no pasó desapercibida entre sus seguidores por un detalle inesperado: un pene de cotillón que asomaba tirado en el piso y detrás de ellos.
La aparición inesperada del juguete sexual hizo que la conductora de Pasó en América (América) decidiera aclarar la situación y, con mucho humor, escribió: “Juro que no es nuestro”. Como broche a la publicación, decidió con la canción “Bandidas retiradas” de La Joaqui.
Qué dijo Sabrina Rojas sobre la posibilidad de volver con Luciano Castro
Sabrina Rojas volvió a ser noticia la semana pasada al referirse a Luciano Castro, su expareja y padre de sus hijos.
En una ronda de preguntas y respuestas en Instagram con sus seguidores, la conductora enfrentó la consulta que más expectativa genera entre sus fans: si existe la posibilidad de volver con el actor.
La respuesta no dejó lugar a dudas. Con el tono relajado que suele mostrar en sus redes, fue tajante. “¿Eh? No, ni él conmigo. Nos queremos, pero lejos, jaja”, escribió, dejando en claro que no hay chances de reconciliación.

Aunque compartieron once años de pareja y formaron una familia entre 2010 y 2021, Sabrina Rojas y Luciano Castro mantienen actualmente una relación distinta, basada en el afecto, pero sin planes de retomar el romance. La actriz remarcó que, pese al cariño, ambos prefieren mantener distancia en el plano sentimental.
Durante la misma interacción con sus seguidores, Rojas también se animó a hablar sobre su presente y su visión sobre el futuro en pareja. Aseguró que “nunca jamás” volvería a convivir con un hombre, aunque luego admitió que tal vez podría cambiar de opinión en la vejez.
