El líder del partido Yashar acusó al primer ministro de operar para deslegitimar los comicios y señaló los supuestos vínculos de sus ex asesores con el emirato del Golfo a través del caso “Qatargate”
El líder del partido Yashar, Gadi Eisenkot, denunció que el primer ministro Benjamin Netanyahu lleva a cabo una operación de influencia ilegítima para retrasar la publicación de resultados electorales y crear una deslegitimación ficticia de la próxima Knesset. La acusación se enmarca en el escándalo conocido como “Qatargate”, que involucra a dos exasesores del premier.
Con visible ironía, Eisenkot felicitó a Netanyahu por “condenar finalmente la participación de Qatar en el Estado de Israel”, en referencia a las investigaciones en curso sobre el caso “Qatargate”. En ese expediente, los ex asesores Yisrael Einhorn y Yonatan Urich están acusados de haber realizado tareas de relaciones públicas para Qatar mientras se desempeñaban en la Oficina del Primer Ministro.
“La injerencia extranjera en Israel es inaceptable y sumamente grave, especialmente cuando se trata de un país que financia y apoya a la organización Hamas”, afirmó Eisenkot.
El dirigente subrayó que la gravedad del hecho se multiplica tanto si ocurre en la Oficina del Primer Ministro como si afecta el sistema electoral.

El líder de Yashar calificó de inaceptable que Netanyahu pretenda valerse de una investigación inconclusa “para socavar los resultados oficiales de las elecciones” y exigió una pesquisa “imparcial, exhaustiva e inmediata”, con sanciones ejemplares para quienes manipulen la integridad del proceso.
“Cada decisión relativa a las elecciones debe tomarse con el máximo respeto y con la certeza de que la convocatoria de la 26.ª Knesset debe tener lugar puntualmente”, sostuvo.
Eisenkot acusó además a Netanyahu de haber desarrollado un patrón de conducta basado en la manipulación de la información y la siembra de caos. “Netanyahu se ha acostumbrado a lidiar con la realidad mediante mentiras, manipulación de la información y sembrando el caos”, advirtió el dirigente.
Para Eisenkot, “responder a la voluntad del electorado en las elecciones democráticas es un pilar fundamental de la democracia israelí y de la resiliencia nacional”.
