Posó para la edición griega de mayo con el mar de fondo luciendo un conjunto bicolor al cuerpo con crop top y falda.
Sin dudas, este es el año de Camila Morrone. La actriz estadounidense con sangre argentina arrasó con su protagónico en la serie Algo terrible está a punto de suceder, y en paralelo se convirtió en la chica de tapa favorita.
Después de posar para The Sunday Times Style, Glamour España, Porter y Vogue Latinoamérica, la Biblia de la Moda volvió a elegirla, esta vez para protagonizar el número de mayo de la edición griega.
En la foto de tapa, con el mar de fondo, la modelo parece una sirena: se lució con un crop top negro de mangas largas firmado por Tom Ford. El modelo es tan corto que genera un efecto underboob. Lo combinó con una falda de tiro alto en color turquesa.

En una segunda portada, en primer plano, se mostró con el pelo revuelto al viento y dejó ver el beauty look en detalle. Minimalista, llevó sombras oscuras, máscara de pestañas, rubor y labial nude.

En otra de las postales de la sesión de fotos, arrasó con un impactante vestido dorado con corset ajustado de escote redondo y falda larga asimétrica con apliques en forma de hojas pequeñas.

En el perfil de Instagram de la revista se publicó un video de backstage, donde la actriz dejó ver otros looks que siguen las últimas tendencias: un vestido negro a lunares blancos y un minivestido lencero color oro con una abrigo de piel azul.


Camila Morrone, al borde del topless para Vogue Latam
Apenas algunas semanas atrás, la hija de la argentina Lucila Polak e hijastra de Al Pacino posó para una triple tapa de Vogue Latinoamérica con looks que gritan audacia.
Con el torso al desnudo, la actriz se lució con un suéter rojo que llevó sobre la espalda, a modo de capa, y anudado al frente para evitar la censura. Lo combinó con un pantalón off white texturado firmado por la casa de lujo Loewe.

A continuación, apostó a la sastrería que es tendencia con un conjunto color vino de saco oversize y pantalón recto. Como detalle, por debajo llevó una camisa blanca con varios botones desabrochados para resaltar el escote.

En la otra tapa, volvió a llevar sastrería con un toque jugado: un conjunto Chanel gris jaspaeado de saco corto (que usó desabrochado y sin corpiño debajo) y falda abotonada con tajo.

