Ocurrió en el marco del aniversario de Estados Unidos. ¿Por qué es improbable que el dispositivo funcione dentro de 250 años?
En el marco de los festejos del Día de la Independencia de Estados Unidos, una cápsula del tiempo fue enterrada en Filadelfia con decenas de objetos que procuran representar la idiosincrasia y costumbres de ese país, entre ellos un iPhone 17 Pro Max.
La intención es que el módulo sea abierto dentro de un cuarto del siglo, en el 2276, cuando Estados Unidos celebre su 500° aniversario. ¿Las personas que habiten este mundo dentro de 250 años podrán encender el teléfono que ahora comercializa Apple?
Un iPhone para los habitantes del futuro: ¿encenderá o será un “ladrillo”?
Junto con reliquias, documentos e incluso una botella de gaseosa, el iPhone de color naranja chillón fue introducido en una cápsula de acero inoxidable que pesa aproximadamente 400 kilogramos. En su interior se colocaron contribuciones de todos los Estados del país norteamericano, además de aportes de agrupaciones culturales y deportivas.
Según mencionaron los impulsores de la iniciativa, la organización America250, en la aplicación Notas del iPhone 17 Pro Max incluyeron una “visión de la vida cotidiana en el 2026” para que sea leída por las futuras generaciones.

Tal como señala Forbes, es improbable que el iPhone funcione dentro de dos siglos y medio. Por un lado, la batería de iones de litio que brinda energía al dispositivo se degrada con el correr de los años y simplemente no encendería. “Incluso si funcionase, la activación obligatoria del servidor de Apple impediría su uso, sin los servicios en línea de la compañía”, añade la fuente.
Sin embargo, siguiendo a Digital Trends, el dispositivo servirá como una “representación simbólica de la era de los smartphones”, de un modo análogo a lo que implican para las generaciones actuales los teléfonos a disco o las máquinas de escribir.
¿Qué más hay dentro de la cápsula del tiempo enterrada en Estados Unidos?
El teléfono de Apple no es el único representante tecnológico dentro del módulo que se enterró en Filadelfia. California eligió incluir una respuesta generada con la IA de Anthropic, Claude, en la que imagina cómo sería el mundo dentro de 250 años.

Además, Ohio aportó un fragmento de tela del avión de los hermanos Wright de 1903; Wisconsin donó una pluma de “Old Abe”, un águila calva que fue mascota del regimiento de ese Estado durante la Guerra Civil; una receta tradicional de galletas de Nuevo México; y un pin que conmemora el campeonato de la NBA conseguido por los Oklahoma City Thunder en el 2025; entre otros.
Una segunda cápsula del tiempo fue enterrada en Washington, también ideada para su apertura en el 500° aniversario de Estados Unidos, aunque no contenido no fue divulgado.
