El hongkonés adquirió notoriedad a los 17 años durante la Revolución de los Paraguas de 2014 y fundó “Demosisto” dos años después, pero la formación anunció su disolución el mismo día en que entró en vigor la Ley de Seguridad Nacional en 2020
Un tribunal de Hong Kong condenó este jueves al activista Joshua Wong a 10 años de prisión por conspiración para coludir con fuerzas extranjeras, en su segunda sentencia bajo la Ley de Seguridad Nacional que Beijing impuso en 2020.
La causa se centró en acusaciones que sostienen que el activista pidió en 2020 a gobiernos extranjeros que aplicaran sanciones y otras medidas contra Hong Kong o China, después de las protestas antigubernamentales que movilizaron a la ciudad un año antes.
El juez Tam Yiu-ho consideró que los hechos atribuidos a Wong ameritaban una pena de al menos una década de cárcel y sostuvo que el activista y sus presuntos cómplices, entre ellos el ex legislador Nathan Law Kwun-chung, prófugo de la Justicia, utilizaron contactos con funcionarios e instituciones extranjeras para promover interferencias desde el exterior. Según el fallo, esas acciones se difundieron a través de redes sociales y de importantes agencias de noticias occidentales.
El magistrado señaló que las sanciones y otros “actos hostiles” promovidos por los activistas podían haber causado “consecuencias altamente perjudiciales” para Hong Kong y China. La acusación abarcó el período entre el 1 de julio y el 23 de noviembre de 2020, después de la entrada en vigor, el 30 de junio de ese año, de la Ley de Seguridad Nacional. Beiijng aprobó esa legislación tras las protestas masivas prodemocracia registradas en la ex colonia británica en 2019.
Wong, de 30 años, se declaró culpable en septiembre. El delito contemplaba una pena máxima de cadena perpetua. La sentencia fue dictada por el Tribunal Superior, según informaron medios locales.
La nueva condena implica que Joshua Wong permanecerá previsiblemente encarcelado hasta finales de 2036, ya que la pena por colusión con fuerzas extranjeras se superpondrá con una sentencia anterior de cuatro años y ocho meses por subversión.
Wong cumple prisión desde noviembre de 2020. Debía completar en enero próximo la condena dictada en el caso conocido como los “47 de Hong Kong”, vinculado con las elecciones primarias no oficiales que la oposición organizó en julio de 2020.
El activista fue detenido otra vez en junio de 2025 dentro de la prisión de Stanley, donde ya estaba recluido, a raíz del segundo procedimiento que derivó en la nueva pena.
Wong adquirió notoriedad dentro del movimiento prodemocrático de Hong Kong cuando participó, a los 17 años, en las protestas de 2014, conocidas como la “Revolución de los Paraguas”. En 2016 fundó el partido Demosisto junto al ex legislador Nathan Law y otros activistas. La formación anunció su disolución el mismo día en que entró en vigor la Ley de Seguridad Nacional, que castiga delitos de subversión, secesión, terrorismo y colusión con fuerzas extranjeras.
Law salió de Hong Kong en 2020 y permanece en el exilio. La Policía hongkonesa ofrece una recompensa de un millón de dólares hongkoneses, unos USD 128.000, por información que permita su captura.
Las autoridades sostienen que la legislación restableció la estabilidad en Hong Kong después de las protestas de 2019. Organizaciones de derechos humanos y gobiernos extranjeros cuestionaron, en cambio, sus consecuencias sobre las libertades políticas y civiles.
Taiwán y HRW repudiaron la condena a Joshua Wong
Taipéi y Human Rights Watch (HRW) condenaron el dictamen contra activista hongkonés Joshua Wong. El organismo taiwanés responsable de la política hacia China acusó a Beijing de usar “instrumentos autoritarios” para “fabricar acusaciones, participar en una persecución política interminable y reprimir los derechos legítimos del pueblo a la libertad, la democracia y los derechos humanos”.
HRW calificó la pena contra Wong como “cruel e injusta”. La directora para Asia de la organización, Elaine Pearson, sostuvo que los cargos carecen de fundamento. “La dura condena impuesta a Joshua Wong por cargos infundados es cruel e injusta. Los jóvenes que promueven el cambio social son un activo para cualquier sociedad, pero el Gobierno de Hong Kong los encarcela”, denunció Pearson.
La ONG reclamó la liberación “inmediata e incondicional” de Wong y pidió a gobiernos extranjeros que denuncien las condenas contra él y otros activistas prodemocracia, y que impongan sanciones selectivas a los funcionarios que considera responsables de la represión. “Beijing no ha pagado un precio real por su creciente represión en Hong Kong”, afirmó la directiva, quien instó a la comunidad internacional a revisar sus vínculos con China “a la luz de los abusos cada vez más graves”.
Según Human Rights Watch, las autoridades de Hong Kong “parece haber adoptado la táctica de acumular cargos contra influyentes líderes a favor de la democracia para garantizar su prolongada detención”. La organización sostuvo que esa estrategia busca mantener a la sociedad hongkonesa “bajo control y reducir la posibilidad de una protesta internacional”.
(Con información de EFE y AFP)
