El futbolista, que actualmente viste los colores del Xeneize, contó que tras un episodio puntual quedó afectado anímicamente y sin fuerzas para seguir durante un tiempo.
Ángel Romero, uno de los refuerzos de Boca en 2026, recordó uno de los momentos más duros de su carrera: la eliminación de Paraguay rumbo al Mundial de Rusia 2018, tras la derrota ante Venezuela.
“Creo que Corinthians me salvó, yo no quería jugar más”, explicó en diálogo con el canal de YouTube “La Tribu“.
A casi nueve años de aquel partido, Romero contó que quedó afectado anímicamente y sin fuerzas para seguir. Incluso, tras regresar a Brasil, no quería volver a entrenarse. Sin embargo, el apoyo del club fue clave para salir adelante.

Ángel Romero recordó el momento en que pensó en dejar el fútbol
“Después de eso no tenía fuerzas para seguir. Me acuerdo que jugamos un jueves, perdimos y tenía que volver a Brasil. Estaba en Corinthians y el domingo tenía que jugar un clásico con San Pablo”, recordó Ángel Romero sobre el duro golpe que significó la eliminación de Paraguay rumbo al Mundial de Rusia 2018.
El delantero contó que, tras ese partido, quedó afectado y se aisló. No atendía el teléfono y no tenía intención de volver a jugar. “Mi vuelo salía a las 2 de la mañana porque estábamos convencidos de que clasificábamos, pero pasó lo que pasó”, relató.
Al llegar a Brasil, su postura no cambió: no quería ponerse los botines. Sin embargo, todo dio un giro cuando llegó al club. “El presidente y el técnico me esperaban. Me dijeron que estuviera tranquilo, que sabían lo que me había pasado y que al día siguiente iba a jugar, que me iba a hacer bien. Iba a ser titular”, explicó.
Aunque no se sentía en condiciones —“estaba llorando en casa y no hice nada”—, aceptó el desafío. Ese partido terminó siendo clave: Corinthians ganó 3-2, Romero convirtió un gol y lo festejó con la bandera de Paraguay.
