Esteban Andrada se expone a una grave sanción tras haber golpeado a un rival, en el clásico entre Zaragoza y Huesca, por la Segunda División del fútbol español. El arquero, que previamente había recibido la tarjeta roja, podría ser suspendido por 12 partidos, además de la fecha que deberá cumplir por la expulsión.
Su violenta reacción desató una batalla campal en un partido caliente, en el que se jugaban puntos importantes para evitar pelear por el descenso a la tarcera categoría. Su irresponsable actitud no solo lo perjudicó a él, sino también a su equipo.
“Estoy arrepentido. No es una buena imagen para el club, para la gente y para un profesional, como yo. No lo volveré a hacer porque sé que soy una persona pública, un profesional de muchos años de carrera”, aseguro Andrada en un video en sus redes sociales, en el que pidió disculpas.
Por su parte, el Zaragoza, club en el que juga el arquero argentino, repudió su accionar: “Desde el club condenamos rotundamente lo sucedido en esa acción que ha manchado de manera inaceptable un partido de fútbol de especial trascendencia para nuestra región, algo que resulta inadmisible”.
Además, el conjunto español dijo que se tomarán “medidas disciplinarias” contra Andrada, que está a préstamo en el club, cedido por el Monterrey de México. Su continuidad es toda una incógnita.
Cómo fue el ataque de furia de Esteban Andrada
El guardameta de 35 años, que defendió el arco de Boca en la final de Copa Libertadores perdida ante River Plate en 2018, fue expulsado por empujar a Jorge Pulido, en el final del partido entre Zaragoza y Huesca.
No conforme con la situación, el futbolista argentino tuvo un ataque de furia, fue corriendo hacia un jugador rival y lo agredió con un fuerte puñetazo, lo que desató una batalla campal.
Tanto el Zaragoza como el Huesca se encuentran en puestos de descenso y luchan por evitar bajar a la tercera categoría del fútbol español.
