La mediática habló con Yanina Latorre sobre el final de su noviazgo con el empresario, que está siendo investigado por la Justicia.
Wanda Nara contó que se separó de Martín Migueles y explicó los motivos. Aseguró que él se puso muy celoso por una revelación que le hizo y que además estaba en total desacuerdo con su viaje a Uruguay para filmar una película.
“Estoy separada hace un mes”, le confió a Yanina Latorre, a quien también le expuso la frase que detonó todo el escándalo con el empresario, que está siendo investigado por la Justicia.
La crisis detonó cuando ella le reconoció que había tenido algo con Agustín Bernasconi, el cantante con el que actualmente está trabajando en el país vecino.
“Cuando yo decidí venir a hacer la película, a él le dio celos porque le terminé blanqueando todo lo que pasó con Bernasconi. Quedamos en que si yo me iba afuera a trabajar, nos separábamos”, indicó la mediática.
Por último, Wanda Nara dijo no estar al tanto de todas las cosas de las que se lo acusan a Migueles, quien es investigado por su presunta implicación en maniobras financieras ilegales, incluyendo intermediación en el cobro de coimas para habilitar importaciones y vinculación con estafas millonarias.
El rol de Martín Migueles y las gestiones para “sacar la SIRA”
El levantamiento parcial del secreto de sumario en la causa que investiga presuntas maniobras ilegales vinculadas al sistema SIRA (Sistema de Importaciones de la República Argentina) dejó al descubierto un entramado de empresarios, intermediarios y funcionarios públicos sospechados de haber facilitado el acceso irregular a dólares oficiales mediante el pago de coimas calculadas sobre el valor del dólar blue.
Uno de los tramos más sensibles del expediente reconstruye conversaciones mantenidas por Martín Migueles con distintos interlocutores que buscaban acceder rápidamente al mercado oficial de cambios.

De acuerdo con la fiscalía, los mensajes muestran “una cadena de intermediación” en la que ciertos contactos acercaban empresas interesadas en obtener divisas, Migueles actuaba como nexo operativo y otro grupo de personas presuntamente tenía capacidad de “gestionar o influir” sobre la aprobación de las solicitudes ante áreas estatales.

