El operativo, que reunió la cooperación de países latinoamericanos y caribeños, permitió la incautación masiva de armamento, drogas, municiones y efectivo, además de desarticular rutas y fortalecer acciones conjuntas de seguridad
Más de 3,300 armas de fuego y 56 toneladas de drogas fueron retiradas de circulación en un operativo sin precedentes en América Latina y el Caribe, según reportó la Interpol y documentó una nota de la agencia EFE.
El despliegue, denominado ‘Orca XI’, involucró a fuerzas policiales de 19 países, con una participación activa de naciones de Centroamérica como Belice, Costa Rica, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Panamá.
Las autoridades centroamericanas, en coordinación con el resto de la región, contribuyeron a la detención de más de 8,700 personas relacionadas con el tráfico de armas, drogas y otros delitos graves.
Según destaca EFE, el operativo, que se extendió durante seis semanas entre octubre y noviembre de 2025, evidenció la magnitud del tráfico ilícito de armas y drogas, y su vínculo con actividades como la trata de personas y el delito cibernético.
Las fuerzas de seguridad incautaron no solo armas, sino también cerca de 200,000 municiones y más de USD 256.000 en efectivo, lo que evidencia la potencia del crimen organizado extendido por varios naciones.

Las autoridades de Interpol también decomisaron 210 vehículos utilizados en actividades delictivas.
Otro datos relevante citado en la nota es que entre los resultados, destaca un enorme decomiso de varias sustancias ilícitas: 6.9 toneladas de cocaína, 9.3 toneladas de pasta base de cocaína y 38.5 toneladas de marihuana confiscadas, así como 2 toneladas de metanfetamina y más de 659,000 plantas de coca.
El operativo contó con el respaldo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que subrayó el valor del trabajo conjunto entre países.
El secretario general de Interpol, Valdecy Urquiza, sostuvo que la operación representa “un progreso real en la lucha contra el crimen organizado”. Por su parte, el secretario general de la OEA, Albert R. Ramdin, destacó que estos resultados demuestran que “la cooperación internacional y el intercambio de información dan resultados”.
En el caso de Panamá, se reportó la detención de dos personas por contrabando de armas a través de sistemas de mensajería y correo.
Por su parte, Colombia informó la captura de 22 individuos investigados por financiación del terrorismo y tráfico de armas. Otros países como Brasil y Chile lograron desarticular redes criminales y confiscar grandes cantidades de drogas, recursos y armas.
El despliegue de la operación Orca XI involucró a países de toda la región: Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Surinam y Uruguay.
La acción coordinada puso de manifiesto la gravedad del tráfico de armas en Centroamérica y su relación directa con otras formas de criminalidad.

En respuesta a la pregunta sobre qué sucedió en el marco de este operativo, las autoridades centroamericanas lograron desarticular diversas rutas de tráfico ilegal, detener a decenas de sospechosos y reforzar la cooperación internacional en materia de seguridad.
La operación Orca XI evidenció la urgencia de mantener la vigilancia y la colaboración entre los países, especialmente en una región donde las redes criminales continúan adaptando sus métodos para evadir la ley.
