El tenista ruso protagonizó un combo completo en el polvo de ladrillo de París y quedó eliminado en primera ronda frente al australiano Adam Walton.
Es tan habitual que casi no sorprende, pero Daniil Medvedev lo hizo de nuevo. El carismático y siempre polémico tenista ruso se despidió de Roland Garros en la primera ronda con un verdadero espectáculo de gestos, quejas y tensión.
En uno de sus habituales enojos, el moscovita sumó un nuevo capítulo en su largo historial de papelones en el circuito. Durante las tres horas y 22 minutos que duró la batalla contra el australiano Adam Walton, Medvedev no solo se cruzó con el público francés, sino que protagonizó una acalorada discusión con su propia esposa, Daria Medvedeva, quien se encontraba en su box de la tribuna.

El tenista se mostraba bastante agitado por el desarrollo del juego en el primer parcial, que terminó perdiendo por 6-2. Ante otra muestra de extremo nerviosismo por parte de su marido, Daria perdió la paciencia por completo, se paró y le gritó con muchísima firmeza: “¡Hace calor para todos! ¡Todos estamos sufriendo! ¡Compórtate!”.
La reacción del número 8 del planeta no se hizo esperar en absoluto. Con los brazos en alto y visiblemente fastidiado por los errores no forzados que venía cometiendo debido a las condiciones de la cancha francesa, Medvedev le contestó a los gritos a su pareja: “Cuando me adapte a la pista, empezaré a jugar bien”.
El berrinche familiar terminó de desenfocar por completo al ganador del Abierto de Estados Unidos de 2021, quien volvió a demostrar queel polvo de ladrillo jamás será su superficie predilecta. Walton, actual 97 del mundo, que llegaba como invitado por la organización, lo sacó en cinco sets por 6-2, 1-6, 6-1, 1-6 y 6-4.

Para colmo de males, el ruso arrastra una pesada racha en la capital francesa, ya que también venía de ser eliminado en la ronda inicial el año pasado. El moscovita no pudo capitalizar el buen impulso que traía en su gira previa, donde había alcanzado las semifinales del Masters de Roma antes de caer derrotado frente al italiano Jannik Sinner.
Walton sumó apenas su segunda victoria histórica en Roland Garros y la cuarta en un cuadro principal de Grand Slam. Para el australiano de 27 años se abre un panorama completamente inédito en su trayectoria profesional, ya que significa tocar el cielo con las manos al conseguir el primer triunfo de su vida ante un integrante del top-10.
