Posó para la edición americana vestida por Louis Vuitton, Diesel y Balmain, llevó joyas de Tiffany & Co.
Zendaya volvió a ocupar el centro de la escena internacional y reafirmó su lugar como ícono indiscutido de la moda. La artista protagonizó la nueva edición de Elle en un momento clave de su carrera, luego de un año que marcó un punto alto por sus trabajos en cine y televisión.
La publicación de la edición americana del mes de Junio presentó una producción que combinó estética, identidad y una narrativa visual con fuerte carácter conceptual.
El equipo creativo eligió una paleta restringida a tonos marrones, ocres, arena y chocolate. En un de las apuestas, Zendaya lució un tapado largo de lana de Luis Vuitton en tono marrón oscuro, abierto y sin prendas debajo.

El estilismo sumó bucaneras de cuero con cordones extensos de la firma Le Silla. Accesorizó con pulsera de Tiffany & Co y lució un hairstyle de pelo corto con volumen que reforzó el dramatismo de la escena.
En la tapa oficial de la revista, la actriz posó entre pastizales secos: lució un top asimétrico en tono crudo con estructura de corsét de Louis Vuitton y relieves inspirados en formas orgánicas.

La pieza evocó una armadura moderna, Un aro dorado de Tiffany & Co completó el look.
En la tercera fotografía, posó en el suelo arenoso: vistió una musculosa con textura de panal en color ocre y un jean gris con acabado desgastado, el look fue por parte de Acne Studios.

El make up y las manchas sobre la piel reforzaron una estética más cruda y artística, accesorizó solo con un anillo de Van Cleef y Arpels.
En otra de las fotos, Zendaya llevó un top y falda de red gigante en tono marrón oscuro de Diesel, que dejó ver una capa inferior.

La mirada directa a cámara sostuvo la intensidad de la propuesta, que sumó a tono unas botas de Paris Texas.
En una toma central, la prenda principal fue vestido de Balmain, que contó con una pechera elaborada con cuentas de madera en tonos tierra.

El diseño aportó una impronta tribal y consolidó el concepto general que acompañó con un make up de sombras tierra difuminadas, labios marrón y manchas en el rostro de tierra.
En diálogo con la revista, Zendaya reflexionó sobre su personalidad y su vínculo con la actuación. Se definió como una persona tímida y explicó que su trabajo le permitió explorar nuevas facetas. “Me sentí menos autocrítica porque fui otra persona y probé cosas que nunca habría hecho”, afirmó.
