Jared Isaacman, administrador de la agencia espacial, explicó que el objetivo de las próximas misiones será avanzar con un asentamiento capaz de sostener actividad científica, tecnológica y comercial en el polo sur de nuestro satélite.
La NASA presentó hoy el estado de desarrollo en el que se encuentra su plan para establecer presencia humana sostenida en la Luna con rovers tripulados, módulos de carga, drones y las primeras misiones de infraestructura que apuntan al polo sur lunar.
El anuncio se realizó durante una conferencia de prensa realizada en la sede de la agencia en Washington, donde Jared Isaacman, administrador de la NASA, Lori Glaze, administradora interina, y el español Carlos García-Galán, director de Moon Base, confirmaron las misiones previstas desde 2026, acuerdos con empresas privadas y nuevas capacidades para preparar los futuros alunizajes tripulados del programa Artemis.
El objetivo central, de acuerdo a lo expresado por la agencia, es avanzar con una base lunar capaz de sostener actividad científica, tecnológica y comercial en el polo sur lunar, una región clave para preparar los futuros alunizajes tripulados del programa Artemis.

Isaacman definió el proyecto como la primera presencia de Estados Unidos y de la humanidad en otro mundo. Según explicó, cada misión, tripulada o no tripulada, servirá como una oportunidad de aprendizaje para regresar a la superficie lunar, construir infraestructura permanente y dominar las capacidades necesarias para vivir y operar en un entorno extremo.
Cada vez más cerca de la construcción de una base lunar
La agencia presentó tres misiones iniciales de Moon Base. La primera apunta a un lanzamiento no antes de septiembre 2026 y utilizará el módulo Blue Moon Mark 1 Endurance, de Blue Origin, para llevar cargas de la NASA a la Luna. El destino será Shackleton Connecting Ridge, una elevación montañosa ubicada en el polo sur de nuestro satélite, zona clave para las futuras operaciones del programa Artemis.
Esa misión incluirá instrumentos especialmente diseñados para estudiar cómo interactúan los propulsores con el suelo lunar, y un láser que ayuda a las naves en órbita a determinar ubicaciones con mayor precisión mediante luz láser reflejada.
Rovers, módulos y cargas para preparar el regreso humano a la Luna
Moon Base II está prevista para antes de fin de año y llevará más de 500 kilos de carga en el módulo Griffin, de la empresa Astrobotic. Entre los equipos estará el rover FLIP, de Astrolab, pensado para probar tecnologías de movilidad que servirán para futuros vehículos lunares.
Moon Base III también está programada para este año y llevará Lunar Vertex, una investigación seleccionada por la NASA para estudiar los remolinos lunares, manchas claras de la superficie que pueden aportar información sobre la evolución del suelo y el comportamiento de materiales en condiciones extremas.
La NASA también adjudicó USD 219 millones a Astrolab y USD 220 millones a Lunar Outpost para desarrollar la primera fase de los vehículos que deberán permitir movilidad tripulada y no tripulada en la superficie lunar hacia 2028.
Astrolab desarrollará un rover tripulado para transportar astronautas, mover suministros y operar de manera remota a 10 kilómetros por hora.
Lunar Outpost trabajará en Pegasus, una evolución de su rover Eagle. El vehículo podrá funcionar hasta un año y desplazarse de forma manual, autónoma o teleoperada, con velocidades superiores a 14 kilómetros por hora.

Drones en la Luna
Otro punto del anuncio fue MoonFall, una misión que enviará cuatro drones a la Luna para realizar vuelos cortos sobre la superficie y relevar posibles zonas de alunizaje para astronautas de Artemis. El Jet Propulsion Laboratory trabaja en el diseño y las pruebas de hardware, mientras que la empresa Firefly Aerospace fue seleccionada para construir la nave que trasladará los equipos desde la órbita terrestre hasta nuestro satélite.
Los drones tomarán imágenes de alta resolución de zonas difíciles de explorar durante un día lunar. Después de completar sus vuelos, los instrumentos diseñados para sobrevivir a la noche lunar continuarán operando durante varios meses en la superficie del polo sur.
La NASA anticipó que en las próximas semanas anunciará nuevas adjudicaciones vinculadas a cargas, demostraciones tecnológicas y misiones robóticas. Todas forman parte de una misma arquitectura: probar sistemas, acumular datos operativos y reducir riesgos antes de que Artemis lleve astronautas a una región donde la agencia busca dar el siguiente paso de la exploración lunar.
