Con look sporty y minifalda, se lucieron con vinchas anchas y marcaron tendencia desde Miami.
No es novedad que en la moda todo vuelve, pero no viene mal recordarlo de vez en cuando de la mano de referentes fashionistas. En los últimos días, Tini Stoessel y Ángela Torres se mostraron con vinchas anchas y elásticas, un accesorio que surgió en los 80 con el boom del estilo aerobic y se consolidó en los 90 y 2000 como un complemento diario.
Tini Stoessel con vincha y cartera de lujo
Desde Estados Unidos, Tini Stoessel mostró un look deportivo que combinó sensualidad, tendencias y lujo. Como piezas protagonistas, eligió un corpiño sporty negro con un abrigo off white superpuesto, estilo crop, de mangas largas, frunces y sectores drapeados.

Combinó las prendas, de Under Armour (la marca deportiva internacional para la que hizo una campaña en 2025) con calzas negras y una vincha ancha deportiva al tono, que le despejó el pelo de la cara para mayor comodidad.

El broche de oro fue un bolso negro de Prada, que aportó una cuota de elegancia. Se trata del modelo Bonnie, confeccionado en cuero con detalles metálicos y lazos laterales. Tiene un valor de 2400 euros.
En una siguiente imagen, una selfie, Tini dejó ver de cerca el escote pronunciado del corpiño doble, así como también la cara al natural, casi sin maquillaje. Las pestañas sutilmente arqueadas, rubor sutil y labial nude fueron los detalles finales del estilismo deportivo y glam.
Ángela Torres: vincha con strass
Ángela Torres armó un look que dice años 2000 con todas las letras. En plena cobertura del Mundial para Luzu TV, posó con un top rosa pastel de escote off shoulder y mangas tres cuartos que dejó a la vista los breteles del corpiño y una minifalda negra acampanada con pliegues.

Completó el vestuario con zapatillas chunky y le dio el toque retro y glam con una vincha gris con detalles de strass en forma de estrella. Fue por más y sumó anteojos de sol espejados, un collar de cuentas circulares y una minicartera negra con efecto croco y bolsillos.

Cómoda, canchera y con un guiño a la estética Y2K, la vincha está de regreso.
