Durante más de 40 años, la ecografía fue la única tecnología de imágenes médicas disponible en las misiones espaciales.
Desde el año 2000, la presencia de humanos más allá de la Tierra es una constante gracias a la Estación Internacional y sus tripulaciones rotativas. Conforme avanzan las nuevas misiones con destino a la Luna, asoman los primeros viajes interplanetarios con tripulación y se prevén los primeros asentamientos en otros mundos; uno de los tantos desafíos de es diseñar soluciones médicas que funcionen en el espacio.
Un estudio publicado esta semana en la revista Radiology da cuenta de un paso relevante en esa dirección. Por primera vez, astronautas realizaron con éxito imágenes de rayos X en órbita, un avance que es el resultado de varios años de trabajo y ensayos.
Radiografías en el espacio, un avance médico más allá de la Tierra
Durante más de cuatro décadas, la ecografía fue la única tecnología de imágenes médicas disponible para los astronautas en órbita. Siguiendo a la publicación Science Alert, aquel sistema es versátil y relativamente fácil de trasladar. Sin embargo, la obtención e interpretación de los resultados requiere formación específica.

A diferencia de las ecografías, que pueden realizarse incluso en condiciones de microgravedad, donde todo tiende a flotar; las radiografías requieren que el objeto de estudio permanezca inmóvil para que la imagen sea de utilidad. Además, esta tecnología no se empleó en el espacio debido a que los equipos necesarios eran voluminosos.
La miniaturización de la tecnología para rayos X, junto a la disponibilidad de dispositivos alimentados con batería y en tanto portables, permitió a los científicos evaluar la posibilidad de utilizar esa solución médica en el espacio. En el 2022, se registró un paso clave cuando investigadores probaron con éxito la toma de una radiografía en un vuelo parabólico, que simula la microgravedad.
El avance más sustancia acaba de concretarse en Farm2 de SpaceX, una misión espacial totalmente civil que estuvo tres días y medio en órbita a bordo de la nave Resilience.
Rayos X extraterrestres: ¿qué conclusiones arrojó la prueba en el espacio?
Los integrantes de la misión recibieron cuatro horas de entrenamiento para el uso de este sistema y llevaron consigo un dispositivo de rayos X digital e inalámbrico. Realizaron radiografías antes y durante el vuelo orbital de sus manos, antebrazos, tórax, abdomen y pelvis.

En ese entorno, la principal dificultad no fue obtener las radiografías, sino posicionar al paciente y al dispositivo para obtener buenos resultados. De acuerdo a la fuente mencionada, las imágenes fueron evaluadas posteriormente por radiólogos, quienes señalaron que todas las tomas presentaban buena calidad y que eran aptas para diagnósticos.
En el paper, los investigadores señalaron que el análisis asistido con herramienta de inteligencia artificial podría ayudar a los astronautas a evaluar posibles problemas en misiones donde los radiólogos en la Tierra no puedan ofrecer atención inmediata.
Esta experiencia resulta relevante no solo en términos médicos. Los equipos de rayos X también podrían utilizarse para inspeccionar componentes críticos de las naves espaciales en busca de posibles daños ocultos.
Entre los próximos pasos en esta investigación se destaca la necesidad de desarrollar dispositivos de radiología portátiles más robustos, debido a que el equipo empleado en la misión Farm2 regresó con daños, a pesar de que seguía en funcionamiento.
