Como representante del pueblo chaqueño y en defensa irrestricta de los intereses de nuestra Nación, manifiesto mi más enérgico y categórico rechazo al proyecto de la denominada Ley de Extranjerización de Tierras impulsado por el Poder Ejecutivo Nacional.
Resulta absolutamente inadmisible y aberrante que, bajo el amparo de este proyecto, incluso Estados extranjeros queden explícitamente facultados para adquirir tierras rurales en nuestro territorio. Entregar el suelo patrio a gobiernos de otras latitudes y a grandes corporaciones económicas, no es buscar inversiones; es una cesión intolerable de nuestra soberanía nacional. Permitir que potencias extranjeras pongan pie de manera permanente sobre nuestros recursos estratégicos, como el agua, y los espacios en las zonas de fronteras ,constituye un peligro irreversible para la seguridad nacional y el futuro de las próximas generaciones.
Esta reforma pretende destruir los límites legales vigentes para abrir las puertas al saqueo y a la especulación financiera transnacional, ignorando por completo el valor humano, productivo y social de nuestras comunidades rurales e indígenas.
La tierra no es una mercancía de remate para los intereses corporativos o estatales extranjeros. Desde la provincia del Chaco,solicito, enérgicamente el archivo inmediato de este proyecto.
¡La soberanía se defiende, la Patria y su tierra no se venden!
