El joven de 21 años declaró entre lágrimas y reconoció su responsabilidad ante la familia de las víctimas. El veredicto se conocerá el 15 de septiembre.
Agustín López Gagliasso rompió el silencio este jueves, durante la cuarta jornada del juicio por la tragedia vial que terminó con la vida de Tania Gandolfi, de 41 años, y su hija Agustina García, de 17, en Rosario.
Entre lágrimas y a través de Zoom desde la cárcel, donde permanece detenido, el joven de 21 años asumió su responsabilidad y le pidió perdón a la familia de las víctimas.
“Voy a cargar con esto el resto de mi vida”, dijo ante las juezas Silvana Lamas González, Valeria Pedrana y Paula Álvarez. El acusado enfrenta un pedido de 18 años de prisión efectiva por homicidio simple con dolo eventual y lesiones leves con dolo eventual, además de 10 años de inhabilitación para conducir.
El relato del acusado sobre el momento del accidente
Durante su declaración, Gagliasso reconstruyó los minutos previos al choque ocurrido el 21 de enero de 2025, en la zona de Presidente Roca y Wheelwright. Admitió que aceleró luego de protagonizar una discusión con un motociclista.
“Se me cruza un pibe en una moto con el escape libre, me empieza a hacer ruido con el escape y me insulta”, relató. Según su versión, decidió acelerar para acercarse y devolverle el insulto. Después tomó una curva, perdió el control de su Peugeot 206 y terminó atropellando a Tania y Agustina, que murieron en el acto.

El acusado aseguró que nunca imaginó que podía provocar una tragedia. “Yo nunca pensé ‘y si choco a alguien, no me importa’, o ‘qué me importa lo que pase’”, sostuvo, en referencia a los testimonios que durante el juicio lo describieron como indiferente frente al riesgo que implicaba su manera de manejar.
Sobre el momento del impacto, contó que lo último que recuerda es “un chirrido muy fuerte de gomas y una sensación de peligro y de miedo”. También planteó que el estado de los neumáticos pudo haber tenido alguna incidencia en la pérdida de control del vehículo.
Después del choque, explicó que despertó en un hospital y que allí su abogado le comunicó la gravedad de lo ocurrido. Según recordó su defensor, Carlos Varela, al despertar le dijo: “Tu vida acaba de cambiar”.
“Manejé mal, fui a una velocidad que no tenía que ir”
Ya sobre el final de su declaración, Gagliasso reconoció: “Fue un error. Manejé mal, fui a una velocidad que no tenía que ir”. También aseguró estar “arrepentidísimo” y sostuvo que ninguna condena podrá quitarle el peso de lo sucedido.
“Quiero también pedir perdón a toda la familia. Aunque sé que es muy difícil, quiero pedir perdón de corazón”, manifestó, dirigiéndose directamente a los familiares de las víctimas.
Tras su declaración, el presidente del tribunal le preguntó si estaba dispuesto a responder preguntas. Tanto la fiscalía como la defensa desistieron de interrogarlo y, de esta manera, quedó clausurada la etapa probatoria del debate.
El juicio, en la etapa final
Las fiscales Valeria Piazza Iglesias y Mariana Prunotto, de la Agencia de Siniestralidad Vial y Delitos Culposos de la Fiscalía Regional 2, solicitaron 18 años de prisión efectiva al considerar que el acusado actuó con dolo eventual. También señalaron que los exámenes confirmaron que conducía alcoholizado y reclamaron 10 años de inhabilitación para manejar.
El juicio entra ahora en su etapa final. El veredicto se conocerá el próximo martes 15 de septiembre, cuando las juezas deberán definir la responsabilidad penal de Gagliasso por la muerte de Tania Gandolfi y Agustina García.
