Las intensas precipitaciones asociadas al fenómeno meteorológico provocaron el desborde de los ríos Paraná y Uruguay en el Litoral, mientras que en el oeste patagónico causaron el aislamiento de parajes rurales. Organismos de emergencia despliegan operativos por aire y tierra para brindar asistencia.
Las intensas lluvias y las severas crecidas de los ríos generaron un escenario crítico en varios puntos de Argentina. En Chaco y Corrientes, la crecida de las cuencas del Paraná y el Uruguay obligó a evacuar a cientos de familias y amenaza al sector productivo. En tanto, en el oeste de Neuquén, el desborde repentino de cañadones dejó incomunicadas a comunidades rurales y requirió el uso de helicópteros para enviar insumos básicos.
Las autoridades atribuyen la severidad de este panorama a las condiciones meteorológicas asociadas al fenómeno de El Niño, manteniendo operativos de asistencia en todas las zonas afectadas.
Neuquén: parajes incomunicados y asistencia por aire
En la provincia neuquina, los mayores contratiempos se concentran en la transitabilidad de los caminos rurales y petroleros. En la localidad de Aguada San Roque, en plena zona de Vaca Muerta, los dos accesos principales quedaron fuera de servicio luego de que el agua superara el badén de 1,60 metros en la Ruta Provincial 7. La Comisión de Fomento local solicitó a la población permanecer en sus hogares y evitar circular.
El gobierno provincial desplegó equipos sanitarios, de Defensa Civil y de Protección Civil en localidades como Rincón de los Sauces, Piedra del Águila, Villa del Puente Picún Leufú y Piedra Pintada.
- Operativos aéreos: Ante la imposibilidad de acceder por tierra, helicópteros del Sistema Nacional de Manejo del Fuego y de las fuerzas provinciales trasladan alimentos, agua potable, medicamentos y forraje a pobladores aislados en Bajada de los Molles, Bajada de las Manzas, Paso Aguerre, Salinas Yeguas y la comunidad Ancatruz.
- Alerta meteorológica: El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene activa una alerta amarilla por tormentas para el oeste de Añelo.
Chaco: más de 1.100 personas afectadas y alerta naranja
La subida del río Paraná combinada con lluvias locales de hasta 70 milímetros y ráfagas de 75 km/h empeoró la situación en el Gran Resistencia y zonas aledañas. Según confirmó la secretaria de Coordinación de Gabinete provincial, Carolina Meiriño, se registran 913 personas evacuadas y 281 autoevacuadas.
- Puntos críticos: En Barranqueras, el Paraná alcanzó los 7,27 metros (superando holgadamente el nivel de evacuación de 6,50 metros), dejando a más de 250 personas fuera de sus casas. En Puerto Vilelas, unas 350 familias sufren complicaciones.
- Impacto ganadero: La crecida obligó a acelerar el traslado de hacienda desde las islas hacia campos más altos. Se estima que hay más de 900.000 cabezas de ganado expuestas en la región que abarca Chaco, Santa Fe y Corrientes.
- Pronóstico: El SMN emitió una alerta naranja por tormentas fuertes para casi todo el territorio chaqueño.
Corrientes: más de 550 evacuados y monitoreo en las represas
En la provincia de Corrientes, las localidades costeras enfrentan el avance del agua debido al caudal del río Paraná —que alcanzó los 7,43 metros en la capital, 8 metros en Itatí y 7,79 metros en Paso de la Patria— y del río Uruguay, que en Paso de los Libres llegó a los 7,88 metros anegando la avenida costera.
- Causas del caudal: Informes oficiales de la Entidad Binacional Yacyretá señalaron que el aporte de agua acumulado en octubre se situó un 92% por encima de los valores promedio, impulsado por las intensas lluvias en Brasil y la maniobra de caudales de las represas de Itaipú y Yacyretá.
- Riesgo sanitario y vial: Además de la entrega de asistencia, las autoridades reforzaron las medidas sanitarias ante el riesgo de proliferación del mosquito Aedes aegypti (vector del dengue). Paralelamente, Vialidad Nacional realiza trabajos de emergencia y limpieza de alcantarillas en las rutas nacionales 118, 14, 12 y 123 para evitar mayores anegamientos en la red vial.
Las áreas de emergencia de las tres provincias permanecen en estado de alerta máxima a la espera de la evolución del clima en las cuencas superiores.
