Según la presentación, los acusados organizaban reuniones en hoteles de lujo, se ganaban su confianza y los convencían de invertir en casas a remodelar en Meryland. Pero ese dinero habría sido desviado y muchas de las propiedades están “en ruinas”, no poseen permiso de construcción o tienen deudas impagables, aseguraron. Los damnificados son 11 en total.
Un grupo de empresarios fue acusado de estafar a al menos seis futbolistas y exjugadores a través de la compra de propiedades en Estados Unidos, a los que les ofrecían un modelo “llave en mano” para que pudieran remodelarlas y alquilarlas, y prometían rentabilidades anuales de entre el 10% y el 11%.
Se trata de cuatro socios inmobiliarios que operaban en La Plata y tendrían sede en territorio estadounidense. También fue denunciada la esposa de uno de ellos y su sobrino, que sería el contador. Entre los denunciantes se encuentran Lucas Ariel Rodríguez, Ezequiel Cerutti, Leonardo Jara, Juan Brunetta, Gonzalo Maroni, Alejandro Menna y Facundo Fraga.
Según la presentación, los acusados organizaban reuniones en hoteles de La Plata y Puerto Madero, promocionadas junto a una red inmobiliaria de renombre. Tras generar confianza, convencían a los clientes de invertir en casas y departamentos a remodelar.
Pero, al investigar por su cuenta, los damnificados descubrieron que las propiedades registraban multas municipales millonarias, deudas impositivas, violaciones a exigencias de construcción o carecían de subdivisión registral legal para poder ser vendidas de forma independiente.
La causa por presunta estafa inmobiliaria y asociación ilícita recayó en la UFI N° 3 de La Plata, a cargo del fiscal Gonzalo Petit Bosnic. El abogado Ignacio Fernández Camillo, que representa a los jugadores y otro grupo de damnificados, ya solicitó que se lleven a cabo una serie de medidas para avanzar con la investigación.
Promesas de rentabilidad y una serie de irregularidades: cómo habría sido la estafa
La denuncia fue presentada el viernes ante el fiscal general Héctor Vogliolo. Fernández Camillo describió que los hechos comenzaron a planificarse en La Plata por el grupo inversor, pero las operaciones se ejecutaban en Baltimore, Maryland, al noreste de Estados Unidos.
El primer caso comenzó en julio del 2021, cuando Emiliano Ezequiel Galletti, uno de los damnificados y hermano del jugador Luciano Galetti, compró una casa en Baltimore. “Si bien dicha inversión resultó exitosa inicialmente, los inquilinos causaron daños en el inmueble, por lo que la propiedad requería refacciones y tareas de mantenimiento”, contó en su denuncia.
Es ahí cuando conoció a uno de los denunciados, identificado con las siglas F. P., quien lo convenció de sumarse a sus proyectos bajo la modalidad “llave en mano” de la firma FPBC LLC, con rentabilidad anual de entre el 10 y el 11% en dólares. El objetivo era “adquirir, remodelar y administrar inmuebles”.
Gran cantidad de las propiedades estaban ubicadas sobre la calle Lemmon Street y alrededores, en una zona residencial y con la mayor parte de las viviendas abandonadas. “Esto ya es La Plata Lemmon, estamos copando”, bromeó uno de los socios en medio de las negociaciones, según surge del expediente.
De acuerdo al testimonio de Galetti, el hombre “ofreció remodelar mi propiedad, me convenció para invertir en sus proyectos. Debido a la confianza generada por su aparente estructura comercial, hice inversiones propias, así como también por cuenta y orden de mis clientes”, aseguró. Esos clientes, al estar ligado en el mundo futbolístico por su hermano, eran en su mayoría jugadores de primera división, que, según contó, “terminaron siendo estafados por él y por su organización al igual que yo”.
La confianza también se generó a partir de distintas reuniones y “viajes engañosos” que organizaron tanto los socios de la compañía como sus familiares. “Actuaban de forma coordinada”, aseguró.
“Decidimos con mi socio viajar a Baltimore para corroborar si lo que habíamos adquirido correspondía. Cuando llegamos al lugar, fuimos recibidos por F. P. y R. M. L., que nos llevaron a recorrer las casas terminadas y sus obras”, recordó. “También nos invitaron a sus oficinas”, agregó.
“Nos aseguró que no deberíamos preocuparnos por absolutamente nada, que se iban a encargar de todo”, aseguró. En el proyecto también trabajaban la esposa de F. P. y su sobrino, que actuaba como contador y quien manejaba los números de la compañía.
“La mayor parte de su personal son latinos, lo cual nos generó una falsa sensación de seguridad, familiaridad y confianza. También hicieron una exhibición de solvencia moral y económica para deslumbrarnos. Nos invitaban a restaurantes costosos y hasta a reuniones en su casa”, contó Galleti.
“En base a este engaño, realicé desembolsos de dinero entregados en efectivo y en mano”, aseguró.
Cuánto invirtió cada jugador
Todas las inversiones se hicieron a través de Emiliano Galletti, uno de los damnificados y hermano del jugador Luciano Galetti:
- Facundo Fraga invirtió 720.000 dólares
- Lucas Rodríguez, unos 180.000 dólares para tres casas
- Ezequiel Cerrutti realizó inversiones por un total de 320.000 dólares
- Leonardo Jara realizó desembolsos por 520.000 dólares
- Alejandro Gastón Mena invirtió la suma de 110.000 dólares
- Juan Francisco Brunetta aportó la suma de 105.000 dólares
- Gonzalo Maroni realizó una inversión de 170.000 dólares

El monto desembolsado exclusivamente por el grupo de los seis futbolistas asciende a US$ 2.125.000. En cuanto a Galleti, reconoció que invirtió US$79.000 destinados específicamente a la remodelación y administración de su propiedad.
“De todas las operaciones mencionadas, debo decir que actualmente hay casas que nunca se entregaron, transfirieron, ni terminaron y que figuran a nombre de FPBC LLC u otras sociedades que incluso ni siquiera le pertenecen al grupo societario”, aseguró el denunciante.
“Respecto de las demás, se encuentran en ruinas, ocupadas, en proceso de ejecución por grandes deudas en concepto de impuesto a la propiedad, multas por violaciones ambientales y al código de edificación, como así también de servicios (agua y electricidad), siendo su valor prácticamente nulo y requiriendo la inversión de grandes sumas de dinero para su recuperación”, agregó.
En la denuncia, el abogado pidió que se determine qué función cumplió cada uno de los socios en esas operaciones, quiénes tenían conocimiento de la situación real del inmueble y del destino de los fondos, quién recibió y retiró el dinero, y si las distintas actuaciones formaron parte de una misma maniobra.
También pidió que se cite a declarar a los testigos, se realice una pericia contable sobre los recibos, sobre la información societaria y tributaria de la empresa. A su vez, que se lleve a cabo un pedido de informes a la inmobiliaria denunciada y se libre de oficio a la Dirección Provincial de Personas Jurídicas.
El fiscal Petit Bosnic citó a declarar a varios denunciantes y solicitó distintas medidas de prueba. Para avanzar con la investigación que recién comienza.
