La edición 2026 de la gala más esperada celebrará la idea de que la moda puede ocupar el mismo lugar que una pintura o una escultura.
Mientras la próxima Met Gala se prepara para consagrar la idea de que la moda también puede ser una obra de arte, dos nuevas exposiciones en Europa parecen adelantarse a su espíritu. Una enfrenta vestidos de alta costura con pinturas y piezas arqueológicas; la otra convierte en protagonistas a los trajes de las reinas más inolvidables del cine, la ópera y el teatro.
La edición 2026 de la Met Gala, que se celebrará el 4 de mayo, girará alrededor de la muestra “Costume Art” y tendrá como dress code “Fashion Is Art” (La moda es arte). La propuesta del Costume Institute del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York buscará mostrar cómo la ropa y el cuerpo vestido estuvieron presentes en la historia del arte durante siglos.
La Met Gala 2026 y una idea que ya recorre Europa
En ese contexto, dos muestras recién inauguradas en Europa parecen funcionar como una especie de adelanto de lo que se verá en Nueva York.
En Lisboa, la exposición “Art & Fashion” convierte a la alta costura en una pieza de museo. La muestra, presentada en la Calouste Gulbenkian Foundation, pone a dialogar alrededor de 140 vestidos y creaciones de diseñadores con más de 100 obras de arte de la colección permanente.
Apenas se entra, un vestido dorado de sastrería aparece junto a una máscara egipcia. Más adelante, un corset ajustado de Alexander McQueen comparte sala con una pintura de Rembrandt. También hay diseños de Jean Paul Gaultier, Cristóbal Balenciaga y Hubert de Givenchy frente a cuadros renacentistas, esculturas y piezas arqueológicas.

El curador español Eloy Martínez de la Pera imaginó la exhibición como una manera de demostrar que la moda nunca fue algo separado del arte. Según explicó, la ropa ya estaba presente en el Egipto antiguo, en Grecia, en Roma y en el Renacimiento; simplemente, todavía no la mirábamos con los mismos ojos con los que observamos una pintura o una escultura.
La muestra permanecerá abierta hasta el 21 de junio y funciona, además, como un homenaje a Calouste Sarkis Gulbenkian, creador de una de las colecciones privadas más importantes de Europa.
Vestidos de reinas, cine y teatro en un palacio italiano
Pero si Lisboa muestra cómo la moda dialoga con el arte, la ciudad italiana de Venaria lleva la idea un paso más allá: convierte al vestuario en el gran constructor del poder.
La exposición “Queens on Stage, The Art of Italian Costume in Film and Theater” (Reinas en escena: El arte del vestuario italiano en el cine y el teatro, instalada en la Royal Palace of Venaria, reúne 31 vestidos usados por algunas de las reinas más memorables del cine, la ópera y el teatro.
Entre ellos aparecen trajes que vistieron Maria Callas, Angelina Jolie, Kirsten Dunst, Elizabeth Taylor y Salma Hayek. Algunos fueron diseñados por el propio curador de la muestra, Massimo Cantini Parrini, dos veces nominado al Oscar y responsable reciente del vestuario de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina.
Para la directora del palacio, Chiara Teolato, lo que solemos recordar de las reinas no son necesariamente sus palabras o sus rostros, sino sus vestidos. Porque la ropa, dice, es la forma más poderosa de transmitir autoridad.

Esa idea atraviesa toda la exposición. Hay bordados, sedas, terciopelos y coronas que permiten seguir cómo cambió el trabajo artesanal desde principios del siglo XX hasta hoy. También hay un homenaje silencioso a un oficio que se está perdiendo: el de las bordadoras y costureras capaces de construir estos trajes a mano.
Cantini Parrini asegura que, para diseñar un vestuario, primero necesita saber quién va a llevarlo. Después, recorre museos en busca de referencias. Ahí, dice, encuentra la clave para imaginar cómo se vería una reina en la pantalla.

“Queens on Stage” podrá visitarse hasta el 6 de septiembre. Y, vista desde 2026, parece casi una antesala perfecta para la próxima Met Gala: si Nueva York les pedirá a las celebridades que se vistan como si la moda fuera arte, Venaria recuerda que el vestuario hace décadas que crea algunas de las imágenes más inolvidables de nuestra memoria colectiva.
