En el desfile ganaron el encaje en tonos claros. “En esta pasarela el cuerpo es el altar”, afirmó.
Consagrada como una de las diseñadoras más influyentes de la Argentina y con una fuerte proyección internacional, Verónica de la Canal sigue conquistando la moda en todo el país con su sello.
La artista, que recientemente estrenó vestuario para la nueva obra de Muscari Las doradas en el teatro Cervantes, participó de la primera Semana de la Moda oficial celebrada en la provincia de San Luis, en el marco de Argentina Fashion Week.
El evento de Héctor Vidal Rivas, con organización de María Florencia Piñeiro, marcó un hito para la provincia, colocándola en la mira de la moda nacional y demostrando que está a la altura de las grandes pasarelas.

Para esta especial ocasión, Verónica de la Canal mostró su última colección, Sagrado Corazón (que algunas semanas atrás dio a conocer en Buenos Aires, en un desfile que cerró la actriz y cantante Natalie Pérez).

En esta propuesta, donde los diseños con base blanca toman protagonismo, el corazón aparece como detalle en varios de los vestidos de inspiración lencera, el fuerte de Verónica de la Canal.

“Es una colección que no nace en el taller sino en la herida. Donde lo divino se encuentra con lo humano y el arte se vuelve sacrificio”, explicó la diseñadora. “Transformamos el metal en resplandor y el terciopelo en sangre, cada costura es una promesa y cada espina un recordatorio de que estar vivos duele de una forma hermosa. En esta pasarela el cuerpo es el altar, no vestimos modelos, consagramos historias”.

La premisa es expresar una moda que emociona, que hace latir. De ahí el nombre Sagrado Corazón, que se ve reflejado en bordados brillantes, encajes translúcidos y acentos rojos como elemento conductor. La corsetería y las siluetas estructuradas, típicas de la diseñadora, también llevan la delantera.

Como de costumbre, de la Canal estuvo presente en cada detalle del backstage del desfile. Y para la gran presentación, llevó un look que acompañó con coherencia el de sus modelos: un vestido de encaje blanco con corset ajustado y falda asimétrica translúcida.

Complementó el vestuario con calzado a juego con plataforma y un collar rojo de Frida Bonjorn, una firma de accesorios de autor muy elegida entre diseñadores y celebridades.

Después del desfile, Verónica de la Canal se grabó desde el camarín con su equipo. “Terminamos. Estamos súper felices”, dijo en sus historias de Instagram.
