La cantante combinó plumas con un tocado y llevó en brazos a su hija menor.
Para Rihanna, ya se volvió una tradición hacer grandes anuncios familiares en tapas de revista. Cómo olvidar su icónica portada de Vogue en 2022, donde mostró su primer embarazo, o la tapa junto a su bebé y a su pareja, A$AP Rocky, un año después, para la edición británica de la revista.
Ahora, la cantante barbadense volvió a hacer de las suyas. En la nueva portada de la revista W Magazine, no solo deslumbró con un look de alto impacto, sino que presentó a su hija menor, Rocki Irish Mayers, nacida en septiembre de 2025.
La artista posó con su beba en brazos y un particular estilismo teatral firmado por Dior: tapado negro con plumas blancas en el escote y un tocado/sombrero escultórico de ala ancha en color violeta.

¿El detalle? La pequeña Rocki también se vistió de Dior con un pañal de tela y un accesorio para la cabeza con dos flores tridimensionales blancas que cuelgan a la altura de las orejas. “Rocki está un poco seria en su primera tapa”, escribió Rihanna.
Para esta edición especial de la revista, titulada The Pop Issue, Rihanna hizo una segunda portada, esta vez sola. En esta toma, se mostró envuelta en una chaqueta voluminosa de plumas blancas con veteado negro firmada por Chanel. La manicura XXL al tono fue el broche de oro.

Además, la sesión de fotos incluyó otra serie de postales con looks teatrales muy llamativos. En una de las tomas, junto a una elegante mesa llena de velas y rosas, se la ve con un conjunto blanco de Dior: corset y falda con flecos y saco con cola. Lo complementó con un sombrero colonial al tono, con plumas y red.

A continuación, redobló la apuesta con un look que fusionó elementos urbanos con piezas llamativas. Una camisa azul con una falda de encaje negro translúcido y un culotte verde, todo de Prada, combinados con un sombrero negro con una pluma violeta.

Con la misma impronta marinera colonial, volvió a llevar un saco largo con una cola roja voluminosa, combinado con una camisa blanca y botas a lunares. El broche de oro fue otro sombrero escultural negro de Dior.

Por último, lució un vestuario más audaz y revelador de Valentino: un vestido de encaje floral negro translúcido con un tocado a juego que le cubrió los ojos y pantymedias blancas del mismo género.

