Juan Pablo Segura tiene 38 años, trabajó en finanzas, fundó una empresa de tecnología aplicada a la salud y ocupó un cargo clave en el gobierno de Virginia.
El gobierno de Donald Trump puso a un funcionario con fuertes vínculos familiares con la Argentina al frente de su política para América Latina. Juan Pablo Segura, de 38 años e hijo de inmigrantes argentinos, asumió como subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, un puesto desde el que tendrá bajo su responsabilidad las relaciones con América Latina, el Caribe y Canadá.
Segura juró el 14 de agosto, después de haber sido nominado por Trump en abril y confirmado por el Senado estadounidense a comienzos de este mes. Reemplazó a Michael Kozak, quien se desempeñaba de manera interina.
Al asumir, adelantó cuáles serán algunos de los ejes de su gestión. “Junto con un equipo excepcional, avanzaremos la visión del presidente Trump para una región segura frente a los cárteles y narcoterroristas, que genere prosperidad para los estadounidenses y nuestros socios, y que asegure nuestras fronteras”, señaló.
Durante su audiencia de confirmación ante el Senado también planteó la intención de “reafirmar la Doctrina Monroe”, fortalecer la presencia de Estados Unidos en el continente y limitar la influencia de otras potencias. En ese contexto, destacó las iniciativas vinculadas con seguridad, combate contra el narcotráfico y minerales críticos respaldadas por el gobierno de Javier Milei.

Segura nació en Alexandria, Virginia, y creció en McLean. Es hijo de Alejandra y Enrique Segura, dos argentinos que emigraron a Estados Unidos. Su padre es economista, trabajó en el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial y presidió Trust for the Americas.
“Fue a través de los ojos de mis padres, que llegaron a este gran país con nada, que comprendí por primera vez el por qué de los Estados Unidos de América”, recordó durante su presentación ante los senadores.
Graduado de la Universidad de Notre Dame, donde estudió chino y contabilidad, comenzó su carrera profesional en Deloitte. Sin embargo, años después dejó el mundo de las finanzas para ingresar al sector tecnológico.
En 2014 fundó junto con Anish Sebastian Babyscripts, una compañía dedicada a aplicar tecnología al seguimiento de mujeres durante y después del embarazo. La plataforma permitía controlar a distancia indicadores como la presión arterial y los niveles de glucosa. Para 2018, la empresa contaba con 25 empleados, trabajaba con sistemas de salud de 13 estados y había recaudado ocho millones de dólares.
Su ingreso a la política llegó después. En 2023 fue candidato republicano al Senado estatal de Virginia, aunque perdió la elección. Más tarde, el gobernador Glenn Youngkin lo incorporó a su administración como secretario de Comercio Internacional.
Ahora tendrá un desafío de mayor alcance: conducir la estrategia estadounidense hacia el continente en momentos en que Washington mantiene una estrecha relación con la Argentina, mientras atraviesa crecientes tensiones diplomáticas con Brasil.
