Más allá de su historia en la pantalla chica, Marcelo Tinelli encontró un nuevo espacio donde volcar su energía, su mirada estética y su gusto por los placeres sofisticados. Así, lejos del ruido mediático y del vértigo de la TV, apostó por un emprendimiento tan exclusivo como inesperado.

La exclusiva apuesta de Marcelo Tinelli en Mendoza
Uno de los negocios menos conocidos de Marcelo Tinelli está vinculado al universo del vino, una industria que en los últimos años sedujo a varias figuras argentinas. En su caso, el conductor desarrolló un proyecto vitivinícola en Mendoza junto a su socio Hernán de Laurente, con quien comparte esta iniciativa desde hace más de una década.

Ambos son dueños de tierras ubicadas en Alto Agrelo, en Luján de Cuyo, una de las zonas más prestigiosas de la provincia para la producción de vinos. Allí funciona Lorenzo de Agrelo, una propuesta nacida de la amistad, el gusto por el buen vino y la idea de crear una etiqueta con identidad propia.

Qué hay detrás de Lorenzo de Agrelo, la bodega de Tinelli
El emprendimiento de Marcelo Tinelli no solo incluye viñedos, sino también una estructura pensada a gran escala. El proyecto cuenta con una importante capacidad de producción y fue desarrollado con el acompañamiento de especialistas del rubro, entre enólogos y agrónomos, para garantizar un producto de alta gama.
El nombre Lorenzo de Agrelo no fue elegido al azar. Por un lado, remite a San Lorenzo, considerado patrono de los vinicultores; por otro, también conecta con una dimensión mucho más personal para Marcelo Tinelli. A lo largo de los años, esta faceta se convirtió en una de sus apuestas más sólidas fuera del mundo del espectáculo y dejó en claro que, además de conductor, también supo construir un negocio con sello propio.
