La conferencia de prensa que encabezaron funcionarios del Gobierno provincial para intentar aclarar el caso terminó generando exactamente lo contrario: más dudas, más contradicciones y una sensación cada vez más fuerte de que alguien dentro del propio Estado no está contando toda la verdad.
Mientras desde la gestión de Leandro Zdero intentaron instalar una imagen de rapidez, transparencia y control, los expedientes administrativos, registros digitales y movimientos internos empiezan a mostrar inconsistencias difíciles de explicar.
Porque si el Gobierno actuó tan rápido como dice:
¿Por qué hubo sumarios que permanecieron dormidos y recién ahora fueron reactivados?
¿Por qué existen contradicciones entre las declaraciones oficiales y la documentación administrativa?
¿Quién autorizó procedimientos, validaciones y movimientos internos que hoy nadie parece querer reconocer?
La sensación que queda es preocupante: mientras públicamente intentan despegar responsabilidades y construir un relato ordenado, puertas adentro hay funcionarios que se contradicen entre sí y una cadena de responsabilidades que nadie quiere asumir.
El problema ya no es solamente la existencia de una falsa médica dentro del sistema.
El problema es todo lo que el caso está dejando al descubierto:
descontrol administrativo, posibles encubrimientos, internas políticas y un Estado donde nadie parece hacerse cargo de nada.

Y cuanto más hablan algunos funcionarios, más crecen las sospechas.
Porque en lugar de aportar claridad, cada conferencia deja nuevos interrogantes.
Porque mientras intentan mostrarse sorprendidos, hay documentos que indican que ciertas situaciones ya eran conocidas.
Y porque cuando un gobierno cambia versiones constantemente, la credibilidad empieza a derrumbarse sola.
La sociedad chaqueña merece saber toda la verdad.
Quién sabía.
Quién firmó.
Quién miró para otro lado.
Y quién está mintiendo ahora para proteger responsables políticos dentro del propio gobierno.
Porque la salud pública no puede quedar atrapada entre operaciones de prensa, internas de poder y funcionarios que parecen más preocupados por salvar su imagen que por explicar qué pasó realmente.
RADIO CLAN FM
