El presidente estadounidense aseguró que no asumió compromisos con China tras la cumbre en Beijing y adelantó que decidirá “en un período relativamente corto” sobre nuevos envíos de armamento militar a Taipei.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que discutió con su par chino, Xi Jinping, la situación de Taiwan y la posible venta de armas estadounidenses a la isla durante la cumbre bilateral celebrada en Beijing, aunque aclaró que no asumió “ningún compromiso” frente a las demandas de China.
Las declaraciones fueron realizadas a bordo del Air Force One, mientras Trump regresaba a Washington tras una visita de menos de 48 horas a Beijing, marcada por negociaciones comerciales y discusiones sobre asuntos geopolíticos sensibles como Irán y Taiwán.
“El presidente Xi y yo hablamos mucho sobre Taiwán”, afirmó Trump ante los periodistas. Según explicó, el mandatario chino expresó su preocupación por los movimientos independentistas en la isla y dejó en claro que Beijing rechaza cualquier escenario que derive en una declaración formal de independencia.
“Él no quiere ver una lucha por la independencia”, señaló Trump. “Lo escuché. No hice ningún comentario al respecto”.
El líder de la Casa Blanca reveló además que Xi le preguntó directamente si Estados Unidos defendería militarmente a Taiwán en caso de un ataque chino, aunque evitó responder. “Solo hay una persona que lo sabe, y esa soy yo”, dijo Trump. “Esa pregunta me la hizo hoy el presidente Xi. Le dije: ‘No hablo de eso’”.

Poco antes de abandonar China, en una entrevista grabada con Fox News, Trump también había endurecido su mensaje hacia los sectores independentistas taiwaneses y que una mala gestión de la cuestión podía derivar en un “conflicto” entre las dos mayores economías del mundo.
“No tengo ganas de que alguien declare la independencia y, ya saben, luego se supone que debemos recorrer 15.000 kilómetros para ir a la guerra”, sostuvo. “No queremos que alguien piense: proclamemos la independencia porque Estados Unidos nos apoya”, insistió.
Las conversaciones vuelven a poner en el centro una de las principales fuentes de tensión entre Washington y Beijing. China considera a Taiwán una “provincia rebelde” y sostiene que la isla forma parte inseparable de su territorio, mientras que Estados Unidos, aunque reconoce oficialmente a Beijing como único gobierno chino, mantiene vínculos no diplomáticos con Taipei y está obligado por ley a proporcionarle medios de defensa.
Trump indicó que tomará una decisión “en un período relativamente corto” respecto a nuevas ventas de armamento a Taiwán y adelantó que conversará con el presidente taiwanés, William Lai.
Antes de viajar a China, el mandatario estadounidense había anticipado que discutiría el tema de las armas con Xi, una postura que se aparta de la tradición diplomática estadounidense de no consultar con Beijing sobre las operaciones militares vinculadas a Taiwán.
Durante la visita, Trump también abordó con Xi la situación de Iran y aseguró que ambos comparten la necesidad de impedir que Teherán desarrolle armas nucleares. Según afirmó, coincidieron además en la importancia de mantener abierto el estrecho de Ormuz, un corredor estratégico para el comercio mundial de petróleo y especialmente relevante para China, principal socio comercial iraní.
Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó desde Beijing que la política de Washington respecto a Taiwán “permanece inalterada”.
En paralelo, la cancillería china anunció que Xi realizará una visita de Estado a Estados Unidos durante el otoño boreal de este año (entre septiembre y diciembre), a invitación de Trump. El anuncio fue realizado por el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, y difundido por la agencia estatal Xinhua.
Wang también informó que ambas potencias acordaron continuar implementando los consensos comerciales alcanzados en reuniones previas y crear nuevos consejos bilaterales de comercio e inversiones, en un intento por estabilizar la relación entre las dos mayores economías del mundo pese a las crecientes disputas estratégicas sobre seguridad, tecnología y Asia-Pacífico.
(Con información de AFP, EFE y Reuters)
