La decisión fue confirmada por el saliente director ejecutivo de la compañía, Tim Cook. “Desafortunadamente, es inevitable”, dijo.
La noticia no sorprende, aunque podría desalentar a los consumidores desprevenidos. En una entrevista con The Wall Street Journal, el saliente CEO de Apple, Tim Cook, confirmó que aplicarán aumentos en los principales productos de su catálogo. Es una medida que afectará a los iPhone, iPad y las computadoras Mac, entre otros dispositivos.
La decisión del gigante tecnológico responde a una variable que también tiene en vilo a otras compañías del sector: las limitaciones en el suministro de componentes de memoria, que derivó en un encarecimiento de los chips, entre ellos los dedicados a la RAM.
“Desafortunadamente, los aumentos de precio son inevitables”, dijo Cook. “Estamos haciendo todo lo posible para mitigar los enormes aumentos que se nos están trasladando, y hemos intentado proteger a nuestros clientes (…) pero la situación se ha vuelto insostenible”, sostuvo.

El hombre que estuvo al frente de Apple durante los últimos 15 años se negó a brindar detalles sobre los aumentos y respecto a los productos que se verán afectados. Es posible que la materialización de esta medida quede en evidencia cuando en septiembre la firma de la manzana mordida presente los nuevos iPhone, entre ellos, el esperado teléfono plegable de la marca.
La mala noticia para el bolsillo de los compradores fue anunciada por Cook a poco de su salida de la dirección ejecutiva. Tal como contamos en TN Tecno, en un par de meses será reemplazado por John Ternus, un ingeniero con larga experiencia en la firma.
¿Qué es la crisis de la memoria RAM?
En rigor, se trata de un fenómeno global que no solo afecta a la producción de componentes RAM, sino también a los de memoria en general.

En la mencionada entrevista, Cook también hizo foco en el mercado RAM. “Hay menos oferta en un momento en que los consumidores demandan dispositivos y los fabricantes de memoria están trasladando enormes aumentos de precios. Definitivamente necesitamos que los precios y la oferta de memoria vuelvan a niveles razonables para los productos de consumo. Esa es la clave”, señaló.
También conocida con nombres resonantes como “RAMmagedón” y “RAMpocalipsis”, la crisis radica en una escasez global en la cadena de suministro de esos componentes. A diferencia de inconvenientes que anteriormente atravesó la industria, en este caso el trance no se debe a falta de materiales o cierres de fábricas, sino a notables cambios en el mercado.
Simplificando, podemos decir que la culpable es la inteligencia artificial. El boom protagonizado por esas tecnologías trajo consigo una alta demanda por parte de empresas que desarrollan IA y de los centros de datos, que necesitan grandes cantidades de memoria y procesamiento.
Así, los fabricantes que desarrollan esos componentes enfocaron su producción en los tipos de memoria específicos que requiere la inteligencia artificial. Al destinar los esfuerzos a ese ámbito, la producción de RAM se contrajo. Así, el mercado repite una de sus máximas: menor oferta, más demanda y aumento en los precios.
Según un informe reciente de Nikkei Asia, los principales fabricantes de memoria DRAM —un tipo específico de RAM— trabajan para aumentar la producción, pero solo lograrán cubrir el 60% de la demanda, profundizando una crisis que se alargaría hasta finales de 2027.
