La figura televisiva contó lo sucedido y alertó sobre el método que usan los ciberdelincuentes para engañar.
La farándula argentina quedó en alerta tras el hackeo al WhatsApp de Carmen Barbieri, que derivó en un intento de estafa a Ángel de Brito. El conductor de LAM (América) relató que recibió un mensaje sospechoso desde el número de la capocómica, en el que le pedían dinero con la excusa de tener que cancelar un pago urgente.
Según contó De Brito al aire, el texto decía: “Necesito cancelar un pago, pero me piden si puedo transferir y yo tengo efectivo. ¿No tenés para prestarme y yo te doy el efectivo?”. El periodista, acostumbrado a hablar con Barbieri pero nunca sobre temas de dinero, notó que algo no cerraba y respondió de inmediato: “Uh, te hackearon”.
Los estafadores intentaron seguir la conversación haciéndose los desentendidos, pero De Brito pidió que lo llamaran por teléfono para verificar la identidad. La llamada nunca llegó, lo que confirmó la maniobra fraudulenta y permitió cortar el contacto antes de que avanzaran con el engaño.
Cómo operan los hackers
El caso de Barbieri no es aislado. Los hackeos a WhatsApp de figuras públicas se repiten cada vez con más frecuencia. Los delincuentes aprovechan la confianza entre la víctima y sus contactos para enviar mensajes urgentes, pedir transferencias o incluso ofrecer dólares a precios bajos.
La propia Carmen Barbieri compartió en sus redes capturas de pantalla para advertir sobre el intento de estafa. En uno de los mensajes, los hackers ofrecían dólares y pedían ayuda para cancelar un pago. Luego, la actriz aclaró: “Me hackearon mis cuentas y están contactando a mis contactos para pedir dinero o vender dólares. No envíes dinero, no compartas códigos de verificación. No brindes datos personales”.
No es la primera vez que Barbieri sufre un intento de estafa digital. Las figuras públicas suelen ser blanco frecuente de estos delitos porque su agenda de contactos es amplia y muchos mantienen relaciones de confianza.
El modus operandi de los hackers es siempre similar: envían mensajes que simulan una urgencia y buscan que la víctima transfiera dinero sin verificar la identidad real del solicitante. Por eso, los especialistas recomiendan no responder ni enviar dinero ante pedidos inusuales, y siempre corroborar la identidad mediante una llamada o un encuentro personal.
La mejor defensa es la prevención: activar la verificación en dos pasos en WhatsApp, mantener la aplicación actualizada y desconfiar de solicitudes repentinas de dinero, incluso si provienen de contactos conocidos.
